jueves, 30 de mayo de 2024

Eres alta y delgada

Eres alta y delgada 

como tu madre,

morena, salada,

como tu madre.

Bendita sea la rama

que al tronco sale,

morena, salada,

que al tronco sale.

Todas las noches estoy

niña, pensando en ti;

yo de amores me muero

desde que te vi,

morena, salada,

desde que te vi.

Eres como la rosa

de Alejandría,

colorada de noche,

blanca de día.


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jueves, 23 de mayo de 2024

Amor de los amores

(Fragmento I)

¿Cómo te llamaré para que entiendas

que me dirijo a ti, ¡dulce amor mío!

cuando lleguen al mundo las ofrendas

que desde oculta soledad te envío?


A ti, sin nombre para mí en la tierra

¿cómo te llamaré con aquel nombre

tan claro, que no pueda ningún hombre

confundirlo, al cruzar por esta sierra?


¿Cómo sabrás que enamorada vivo

siempre de ti, que me lamento sola

del Gévora que pasa fugitivo

mirando relucir ola tras ola?


Aquí estoy aguardando en una peña

a que venga el que adora el alma mía;

¿por qué no ha de venir, si es tan risueña

la gruta que formé por si venía?

 

¿Qué tristeza ha de haber donde hay zarzales

todos en flor, y acacias olorosas,

y cayendo en el agua blancas rosas

y entre la espuma lirios virginales?


Y ¿por qué de mi vista has de esconderte,

por qué no has de venir si yo te llamo?

¡Porque quiero mirarte, quiero verte

y tengo que decirte que te amo!


¿Quién nos ha de mirar por estas vegas

como vengas al pie de las encinas,

si no hay más que palomas campesinas

que están también con sus amores ciegas?


Pero si quieres esperar la luna,

escondida estaré en la zarza-rosa,

y si vienes con planta cautelosa,

no nos podrá sentir paloma alguna.


Y no temas si alguna se despierta,

que si te logro ver, de gozo muero,

y aunque después lo cante al mundo entero,

¡qué han de decir los vivos de una muerta?

Carolina coronado

Imagen:https://www.blogger.com/

sábado, 18 de mayo de 2024

Pausas

No canta el gallo. Rima

la música

de un estrella.

 

Mide

las pausas luminosas

con su reloj de arena.

 

Traza

sus órbitas de oro

en la desolación etérea.

 

La buena gente piensa

–sin embargo-

que canta una cajita

de música en la hierba.

 

José Gorostiza



Imagen:https://www.blogger.com/

sábado, 11 de mayo de 2024

Desolación

Del luto de mi noche

mi ángel funesto

tejió un velo pesado,

tupido y denso

más que las sombras

que en los hondos abismos

eternas moran.

 

Negóme desde entonces

el sol su brillo,

¡ay!, negóme la luna

su fulgor tímido,

y la esperanza

no alumbro más el yermo

de mis entrañas.

 

Por eso todo, todo..

para mi muerto.

Mudas pasan mis horas

tal como espectros…

Cabe mi oído

sólo se agita el soplo

de los olvidos.

 

Hiende el rayo al peñasco en el monte,

a la nave en el mar la tormenta,

en el aire, el halcón prende al  pájaro. 

Yen el mar, en el aire, en la tierra,

todos prenden y acosan al hombre

de desgracia acusado y pobreza.

 

Es obligado tema de sensibles cantores

el amor y sus penas, el beso o la mirada

del dulce ser querido, la dicha malograda

o la esperada dicha con sus vagos temores.

 

Después vienen los pájaros, el mar o el arroyuelo,

la tempestad que brama o la brisa sonora

que hace hablar al  follaje mientras nace la aurora

o alza la mariposa el inconstante vuelo.

 

Mas, ¿qué nube es aquella que, elevada,

llena de luz, por el oriente asoma,

virgen que viene en su pudor velada,

temprana flor con su primer aroma?

¿Quién la que en tronos de zafir sentada,  

blanca, pura y sin hiel, dulce paloma,

desciende hacia la tierra en raudo vuelo,

abandonando por la tierra el cielo?

 

¡Es ella! ¡Una mujer! Fuente de vida,

diosa inmortal de pensamiento altivo, 

del seno  de los ángeles venida

para librar mi corazón cautivo:

es fruto de verdad, fuente querida 

de quien mi libre inspiración recibo;

es la  que, madre  de las madres, lleva

¡nombre de bendición!, el nombre de Eva.

 

Como las auras del abril, liviana;

como la luz del  sol, fuerte y hermosa,

es ella de quien dicen flor temprana.

Fuente sellada, estrella misteriosa:

su rostro del color de la mañana

suelta la blanda cabellera undosa,

la palabra suave, el paso leve

que a su ligero andar las flores mueve.

 

Mas hay en su mirada una tristeza

de inefable amantísimo delirio,

que aumenta el resplandor de su belleza,

la llama santa de un feliz martirio,

¡Oh pura fuente de inmortal limpieza,

sobre las ondas desmayado lirio!

¡oh cuán amada por tus penas eres,

mujer en quien esperan las mujeres!

 

En medio del silencio, allá en la noche,

madre de los misterios,

llenaban el espacio ecos suavísimos,

armónico concierto

de entrecortadas frases y caricias,

de suspiros, de quejas y de besos.

 

¡Ay! Eran él y ella.

Espíritus de fuego,

almas que envueltas en ardiente llama

devoraban placeres y deseos.

 

-La vida es breve… amémonos. Decían.

-¡Tan veloz corre el tiempo!...

Y en su ansia loca, y en su afán ardiente

más que el viento esta vez corrieron ellos.

 

Tras de las largas misteriosas noches

un sol primaveral brilló sereno,

y uno al otro en silencio se miraron

con espanto y con miedo…

 

-Pero si ésta es la vida,

-murmuraron después- ¿a qué ir más lejos?

Y cual duerme un cadáver en su tumba

uno en brazos del otro se durmieron.

Rosalía de Castro

Imagen:https://www.blogger.com/

domingo, 5 de mayo de 2024

Un sueño dentro de un sueño

¡Toma este beso en la frente!

Y al partir ahora de ti,

déjame así confesar

que no eres tú, que juzgas

que han sido un sueño mis días;

mas si ha huido la esperanza

en una noche, en un día.

en una visión, sin ella

¿se habrá ido por eso menos?

Todo aquello que vemos o nos parece ver

no es más que un sueño dentro de otro sueño.

 

Me hallo en medio del bramido

de una costa que las olas

baten y tengo en mi mano

granos de dorada arena...

¡pocos!, mas ¡cómo se escurren

al abismo entre mis dedos

mientras lloro... mientras lloro!

¡Oh, Dios! ¿no uedo aferrarlos

con un apretn más firme?

¿no puedo salvar ni uno

de la ola despiadada?

¿Todo aquello que vemos o nos parece ver

no es más que un sueño dentro de otro sueño.

Edgar Allan Poe

Imagen:https://www.blogger.com/

lunes, 29 de abril de 2024

Ite, Missa est

Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa,

virgen como la nieve y honda como la mar;

su espíritu es la hostia de mi amorosa misa,

y alzo al son de una dulce lira crepuscular.

 

Ojos de evocadora, gesto de profetisa,

en ella hay la sagrada frecuencia del altar;

su risa es la sonrisa suave de Monna Lisa;

sus labios son los únicos labios para besar.

 

Y he de besarla un día con rojo beso ardiente;

apoyada en mi brazo como convaleciente,

me mirará asombrado con íntimo pavor;

 

la enamorada esfinge quedara estupefacta;

apagaré la llama de la vestal intacta

¡y la faunesa antigua me rugirá de amor!

Rubén Darío

Imagen:https://www.blogger.com/

martes, 23 de abril de 2024

 Canción de la muerte

Débil  mortal no  te asuste

mi oscuridad ni mi nombre;

en mi seno encuentra el hombre

un término a su pesar.

Yo, compasiva, te ofrezco

lejos del mundo un asilo,

donde a mi sombra tranquilo

para siempre duerma en paz.

 

Isla yo soy del reposo

 en medio el mar de la vida,

y el marinero allí olvida

la tormenta que pasó;

allí convidan al sueño

aguas puras sin murmullo,

allí se duerme al arrullo

de una brisa sin rumor.

 

Soy melancólico sauce

que su ramaje doliente

inclina sobre la frente

que arrugara el padecer,

y duerme al hombre, y sus sienes

con fresco jugo rocía

mientras el ala sombría

bate el olvido  sobre él.

 

Soy la virgen misteriosa

de los últimos amores,

y ofrezco un lecho de flores,

sin espina ni dolor,

y amante doy mi cariño

sin vanidad ni falsía:

no doy placer ni alegría,

mas es eterno mi amor.

 

En mí la ciencia enmudece,

en mí concluye la duda

y árida, clara, desnuda,

enseño yo la verdad;

y de la vida y la muerte

al sabio muestro el arcano

cuando al fin abre mi mano

la puerta a la eternidad.

 

Ven y tu ardiente cabeza

entre mis manos reposa;

tu sueño, madre amorosa,

eterno regalaré;

ven y yace para siempre

en blanca cama mullida,

donde el silencio convida

al reposo y al no ser.

 

Deja que inquieten al hombre

que loco al mundo se lanza,

mentiras de la esperanza

recuerdos del bien que huyó;

mentiras son sus amores,

mentiras son sus victorias,

y son mentiras sus glorias,

y mentira su ilusión.

 

Cierre mi mano piadosa

tus ojos al blanco sueño,

y empape suave beleño

tus lágrimas de dolor.

Yo calmaré tu quebranto

y tus dolientes gemidos,

apagando los latidos

de tu herido corazón.

José Espronceda

Imagen:https://www.bloggr.com/