jueves, 20 de agosto de 2020

 Al céfiro - Oda sáfica

 

Dulce vecino de la verde selva,

huésped eterno del abril florido,

vital aliento de la madre Venus,

céfiro blando;

 

Si de mis ansias el amor supiste,

tú, que las quejas de mi voz llevaste,

oye, no temas,  y a mi ninfa dile,

dile que muero.

 

Filis un tiempo mi dolor sabía;

Filis un tiempo mi dolor lloraba;

quísome un tiempo, mas ahora temo,

temo sus iras.

 

Así los dioses con amor paterno,

así los cielos con amor benigno,

nieguen al tiempo que feliz volares

nieve a la tierra.

 

Jamás el peso de la nube parda

cuando amanece en la elevada cumbre,

toque tus hombros ni su mal granizo

hiera tus alas.

 

Esteban Manuel de Villegas


Al Céfiro (Oda sáfica) de Esteban Manuel... - La Barca Antigua ...

Imagen:https://www.google.com/

sábado, 15 de agosto de 2020

 Letrilla

Ande yo caliente

y ríase la gente.


Traten otros del gobierno

del mundo y sus monarquías,

mientras gobiernan mis días

mantequillas y pan tierno,

y las mañanas de invierno

naranjada y aguardiente,

y ríase la gente.

 

Coma en dorada vajilla

el príncipe mil cuidados

como píldoras dorados;

que yo en mi pobre mesilla

quiero  más una morcilla

que en el asador reviente,

y ríase la gente.

 

Cuando cubra las montañas

de nieve y plata el enero

tenga yo lleno el brasero

de bellotas y castañas

y quien las dulce patrañas

del rey que rabió me cuente,

y ríase la gente.

 

Busque muy en hora buena

el mercader nuevos soles;

yo conchas y caracoles

entre la menuda arena,

escuchando a Filomena

sobre el chopo de la fuente,

y ríase la gente.

 

Pase a media noche el mar,

y arda en amorosa llama

Leandro por ver su dama;

que yo más quiero pasar

de Yepes  Madrigar

la regalada corriente,

y ríase la gente.

 

Pues Amor es tan cruel

que de Píramo y su amada

hace tálamo una espada,

do se junten ella y él,

sea mi Tishe un pastel,

y la espada sea mi diente,

y ríase la gente.

 

Luis de Góngora

Luis de Góngora y Argote: Ande yo caliente – Trianarts

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lunes, 10 de agosto de 2020

 Al sueño

Imagen espantosa de la muerte,

sueño cruel, no turbes más mi pecho,

mostrándome cortado el nudo estrecho,

consuelo sólo de mi adversa suerte.

 

Busca de algún tirano el muro fuerte,

de jaspe las paredes, de oro el techo,

o el rico avaro en el angosto lecho

haz que temblando con sudor despierte.

 

El uno vea el popular tumulto

romper con fuerza las herradas puertas,

o al sobornado siervo  el hierro oculto.

 

El otro, sus riquezas descubiertas

con lave falsa o con violento insulto,

y déjale al amor sus glorias ciertas.

 

Lupercio Leonardo de Argensola

How Prayer Produces a Real Union with God

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martes, 4 de agosto de 2020

En la Ascensión

 

¡Y dejas, Pastor santo,

tu grey en este valle hondo, oscuro,

con soledad y llanto,

y tú rompiendo el puro

aire, te vas al inmortal seguro!

 

¿Los antes bienhadados

y los ahora tristes y afligidos,

a tus pechos criados,

de Ti desposeídos,

a dó convertirán ya sus sentidos?

 

¿Qué mirarán los ojos

que vieron de tu rostro la hermosura,

que no les sea enojos?

Quien oyó tu dulzura,

¿qué no tendrá por sordo y desventura?

 

Aqueste mar turbado

¿quién le pondrá ya freno? ¿quién concierto

al viento fiero airado?

 Estando tú encubierto,

¿qué norte guiará la nave al puerto?

 

¡Ay! nube envidiosa

aun de este gozo ¿qué te quejas?

¿dó vuelas presurosa?

¡cuán rica tú te alejas!

¡cuán pobres y cuán ciegos, ay, nos dejas!

 

Fray Luis de León

Dios asciende entre aclamaciones!

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jueves, 30 de julio de 2020

Noche serena

 

Cuando contemplo el cielo

de innumerables luces adornado,

y miro hacia el suelo,

 de noche rodeado,

en sueño y en olvido sepultado,

 

el amor y la pena

despiertan en mi pecho un ansia ardiente;

despiden larga vena

los ojos hechos fuente; 

la lengua dice al fin con voz doliente:

 

Morada de grandeza,

templo de claridad y hermosura,

mi alma que a tu alteza

nació, ¿qué desventura

la tiene en esta cárcel baja, oscura?

 

¿Qué mortal desatino

de la verdad aleja así el sentido,

que de tu bien divino

olvidado, perdido

sigue la vana sombra, el bien fingido?

 

El hombre está entregado

al sueño, de su suerte no cuidado,

y con paso callado

el cielo vueltas dando

las horas del vivir le va hurtando.

 

 ¡Ay! despertad, mortales;

mirad con atención en vuestro daño;

¿Las armas inmortales

hechas a bien tamaño

podrán vivir de sombra y sólo engaño?

 

¡Ay! levantad los ojos

a aquesta celestial eterna esfera,

burlaréis los antojos

de aquesa lisonjera

vida, con cuanto tiene y cuanto espera.

 

¿Es más que un breve punto

el bajo y torpe suelo, comparado

a aqueste gran trasunto,

do vive mejorado

lo que es, lo que será, lo que ha pasado?

 

Quien mira el gran concierto

de aquestos resplandores eternales,

su movimiento cierto,

sus pasos desiguales,

y en proporción concorde tan iguales; 

 

La luna cómo mueve

la plateada rueda, y va en pos de ella

la luz do el saber llueve,

y la graciosa estrella

de amor la sigue reluciente y bella;

 

Y cómo otro camino

prosigue el sanguinoso Marte airado,

y el Júpiter benigno

de bienes mil cercado

serena el cielo con su rayo amado;

 

Rodéase en la cumbre

Saturno, padre de los siglos de oro,

tras él la muchedumbre

del reluciente coro

su voz va repartiendo y su tesoro.

 

¿Quién es el que esto mira,

y precia la bajeza de la tierra,

y no gime y suspira

por romper lo que encierra

el alma, y de estos bienes la destierra?

 

Aquí vive el contento,

aquí reina la paz: aquí asentado

en rico y alto asiento

está el amor sagrado

de honra y de deleites rodeado.

 

Inmensa hermosura

aquí se muestra toda; y resplandece

clarísima luz pura,

que jamás anochece;

eterna primavera aquí florece.

 

¡Oh campos verdaderos!

¡Oh prados con verdad frescos y amenos!

¡riquísimos mineros!

¡Oh deleitosos senos!

¡repuestos valles de mil bienes llenos!

 

Fray Luis de León

El sabio pueblo: FRAY LUIS DE LEÓN ESCRIBE NOCHE SERENA

Imagen:


sábado, 25 de julio de 2020


Romance del Rey Moro que perdió Alhama

Paseábase el rey moro
por la ciudad de Granada,
desde la puerta de Elvira
hasta la de Vivarrambla.
“¡Ay de mi Alhama!”

Cartas le fueron venidas
que Alhama era ganada:
las cartas echó en el fuego,
y al mensajero matara.
“¡Ay de mi Alhama!”

Descabalga de una mula,
y en un caballo cabalga;
por el Zacatín arriba
subido se había al Alhambra.
“¡Ay de mi Alhama!”

Como en el Alhambra estuvo,
al mismo punto mandaba
que se toquen sus trompetas,
sus añafiles de plata.
“¡Ay de mi Alhama!”

Y que las cajas de guerra
apriesa toquen al arma,
porque lo oigan sus moros,
los de le Vega y Granada.
“¡Ay de mi Alhama!”

Los moros que el son oyeron
que al sangriento Marte llama,
uno a uno y dos a dos
juntado se ha gran batalla.
“¡Ay de mi Alhama!”

Allí habló un moro viejo,
de esta manera hablara:
-¿Para qué nos llamas, rey,
para qué es esta llamada?
“¡Ay de mi Alhama!”

-Habéis de saber, amigos,
una nueva desdichada:
que cristianos de braveza
ya nos han ganado Alhama.
“¡Ay de mi Alhama!”

Allí habló un alfaquí
de barba crecida y cana:
-¡Bien se te emplea, buen rey,
buen rey, bien se te empleara!
“¡Ay de mi Alhama!”

Mataste los Bencerrajes,
qu’eran la flor de Granada;
cogiste los tornadizos
de Córdoba la nombrada.
“¡Ay mi Alhama!”

Por eso mereces, rey,
una pena muy doblada:
que te pierdas tú y el reino,
y aquí se pierda Granada.
“¡Ay de mi Alhama!”

Anónimo

Romance del rey moro que perdió la Alhama" Anónimo